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Sangre Aun (cap 2:9)

Pasión

Las cortinas del cuarto, eran suficientemente gruesas para que cerradas; vedaran el sol apremiante del dia. A tientas, Javier conduce a su compañera a traves de los pocos muebles que tiene en su apartamento, de ellos, solo importa arrimar serpenteando a esa cama; especie de altar maya, donde sacrificaria algo mas de su alma, con esa rubia que acababa de conocer.
Era inutil ver mientras esa oscuridad total les rodeara; aquella rubia se reclino tras el peso de Javier, y cerrando sus ojos; procuro sentir el aliento de este, que deambula celoso por su vientre. Cogiendo con los dientes su blusa, -habilmente le desabrocha- mientras sus manos buscan lento pero pasionalmente, sus piernas.
Su boca cae, sobre el cuello y mordiendo de él, arranca todo ese recato violentamente -de su cuerpo- que estremeciendose; prepara el camino hacia su entrepierna. Acaricia aquella cabeza desenfrenada, mientras javier sigue mordiendola y asiendo ese clitoris; como pequeña cereza primeriza de agosto.
Sus pechos se agitan, al igual que la respiracion. Aquel sexo estalla por momentos; empapando de orgia esa mano que Javier maniobra sutilmente sobre ella. La rubia hunde sus uñas en la solida espalda del galan; que logrando seducirla con esa mirada penetrante, parecia gritar: "sexo" al menos, eso habia leido en esos flamigeros ojos.

Sus piernas se arqueron y sosteniendo el peso del desconocido; palpo su miembro y encaminandolo hacia el vergel rebosante de su pubis; ahogando un gemido, sació toda esa ansia contenida por momentos; apreto los labios y Javier hundio profundo su sexo en ella. el ritual habia comenzado, y el tamborileo de un ritmo frenetico, cercó el silencio.
Las murallas del apartamente, como fieles complices, dibujaron las sombras de ambos amantes; Javier la asio del pelo y levantandola, reclino su cuerpo frente el espejo; para luego furiosamente penetrarla, mientras el vaho que escapa de la rubia, cubre ese vidrio mudo y testigo. Un orgasmo se pierde internamente y las manos que aprisionan esa cadera estrecha, ceden y cesan.

Las cortinas ya no eran culpables, cuando Javier despertó. Ella las habia corrido y desnudo se acerco al ventanal del doceavo piso. Busco sin voltear; por el reflejo del cristal a su compañera. Estaba solo, y el despertador del velador, lo trajo a la verdad...

habia soñado con Camille.

Sangre Aún (cap 2:8)

El buffet del decimo piso, pertenecia a un equipo de abogados, considerados "los mejores de Santiago" definianse sucesiones, herencias y litigios relacionados con enormes cifras azules. Solo los poderosos contaban con esta asesoria; y una impecable marca de juicios a favor, incrementaba aun mas el prestigio de ese equipo.
-Sr. Avendaño, La Srta. Avelier ha llegado.
-Hagala pasar...
Avendaño, era sin duda uno de los mejores dentro del buffet, tras los rigidos marcos de sus lentes, se esgrimia una mirada profunda que atravezaba a todos quienes tuvieran flaquezas al mentir. El mismo solia hacerlo perfectamente, pues nadie notaba la enorme tristeza y soledad que cargaba diariamente. Tras su vozarron severo y seguro, escondia la inseguridad y depresion de un matrimonio que se caia a pedazos.
La Srta. Avelier entro con ese moviemiento de caderas que solo tienen las personas con estirpe noble. tras las gafas negras y ese cabello rubio que escapa de su sombrero, llevaba toda la feminidad que hacia doblar la mirada de los hombres, incluso; tras el luto que mostraba.
La enorme oficina, de ventanales a ras de piso que daba hacia Apoquindo, se impregno del fino perfume de la mujer.
-Cuenteme, cual es su problema. pregunto el abogado que no dejaba de escrutarla inquisidoramente.
-Usted.
-Como dice?
La mujer le extendio una carta plegada.
Fernando Avendaño, Prestigioso Abogado; luego de extenderla y leerla seriamente, no pudo a pesar de sus años de experiencia, manejar ese rostro sin dibujar una muestra de preocupacion y engaño.
-Esta es mi tarjeta, llameme cuando estime conveniente.
La mujer dejo el espacio alfombrado y este parecio cubrirse de negro.
Avendaño, echo dos hielos a una copa de whyski y la bebio lentamente, mientras leia una y otra vez el nombre de la tarjeta...

"Camille Isabelle Avelier Jeur' reix"

Sangre Aun (cap 2:6)


Bueno, os contare gran parte de esta historia.
Hace algunos meses llege a Chile. Arrende un departamente en Santiago, y mientras reunia algunas cosas para mi libro, decidi conseguir un trabajo. Encontre cerca un Café y empeze como mesera; pretendiendo encontrar aca, algunas cosas interesantes y ciertamente las halle.
Lo primero que me llamo la atencion, era el grupo de libelulas; unas señoras con ese aire juvenil que ciertamente no les queda; risotadas y gritos, parecian un concierto desfinado de un pesimo compositor. De ese grupo conoceria a Marcela, su lider (si podriamos llamarla asi).
Marcela es un mujer odiosa.Ese arquetipo de posesion que da la misma inseguridad que profesa. Aparenta ser fuerte y bajo la dominacion de alguien, de quien mas tarde te hablare, cubrir todas esa necesedades egolatras de una mujer como ella. Trabaja cerca, nada particular; tambien supe que tiene una familia.. su esposo es un buen hombre, que ciertamente ella no merece; esta obsesionada por este tipo casi enfermamente, a veces me asusta, y cada vez que la veo, prefiero rehuirla; creo que ella tambien me ha descubierto, en sus ojos veo mucha maldad, pero tambien una gran tristeza. a veces siento pena por ella.
El es Javier (te adjunto una fotografia)
Es la persona mas vana y vacia que he conocido. Creo que maneja algunas propiedades y tambien dibuja, ciertamente es bastante bueno; pero siempre se le ve despreocupado y desinteresado. El iba diariamente al cafe; y nunca me miro. Es cierto, no puedo mentirte, senti celos, lo veia pasar con una y con otra; incluso con la libelula lider, esa tal Marcela. Obviamente no es mi tipo, pero no crearas lo que me paso...
Antoine, no puedo mentirte...
lo amo.
Escribeme.. a veces me siento sola.

-Camille.

Sangre Aún (Cap 2:5)

Fugacez...

fue aca... pero no tan cerca de la orilla... yo tomaba el sol timido del sur. de pronto aparecio El, tapandome y yo encegecida por su sombra no le reconoci, ni siquiera la voz; era la primera vez que me hablaba.
- Soy yo, Camille; Javier.. al que le servias el cafe todos los dias...
toco mi vientre, aquel que el tanto beso en la vispera. Lo hicimos, todo se dio en un dia, todo ese rencor que tenia a los sujetos como el, livianos, galantes, no se, supongo que no pude resistirme a esa sonrisa, a ese niño que termine descubriendo.
termine en su cama.
-yo no soy asi...
sali corriendo de ahi.. y hoy, luego de esconderme y llorar tras los arboles de mi hotel, vengo al mismo sitio donde me encontro; solo que ahora, descalza, dejo acariciar mis pies por las aguas del Ranco.
quisiera bañarme desnuda.
aun hay gente.. a lo lejos escucho una fogata y esas canciones cursis de los 80'
me reclino para ver esas estrellas tan gigantes del sur, estiro la mano para coger una y esta se vuelve fugaz, deja una estela de polvo y desaparece...
me sorprendi...
-yo tambien -dice la voz de Javier a sus espaldas-
cierro los ojos, y al rato siento sus labios en los mios.
me imagino desnudos con las calidas aguas del lago, en esa noche etrellada.
los abro...
estoy sola, mirando el cielo; mirando precisamente dos estrellas encendidas y juntas.
y esta chaqueta? no es mia...

entonces ese beso...

Sangre Aun (cap 2:Raconto)

Raconto

-Marcela, estas bien? es la quinta copa que tomas -decia Gloria como vocera de todas las libelulas que veian a su amiga con una ojeras espantosas y un tintinear de su manos...
Marcela Aline, las miro; una gota con rimel bajo por su mejilla y fue a disolverse en el martini que tenia en las manos... javier adoraba ese trago.

Desde el dia del accidente, Marcela era otra persona. por un momento creyo perderlo para siempre; no era obsesion como ella misma creia, era indudablemente que algo mas, pasaba por su cabeza cada vez que pensaba en el; no era el sexo o ese ironico sentido del humor que tanto le gustaba, ni tampoco su postura o su indiferencia social; lo que lo hacia tan interesante; era que ella habia descubierto un javier distinto; y como descubridora, queria ser su unica dueña.
Ese marido comprensivo que esperaba verla regresar, que la abrazaba sin hacerle preguntas, ese ya no le importaba, esa niñita de 8 años, tan parecida a ella misma, tampoco. Solo pensaba y rezaba a Dios (cosa que no hacia nunca) que Javier despertara del coma, si el moria, una parte de marcela moriria tambien.

Algo estaba mal.
Esa mujer delgada y sin gracia, que se paseaba por el Hospital. Que no la haya increpado, no significa que no la hubiese notado, al igual que el clavel, que estaba todos los dias en el velador de Javier; casi entrando a la habitacion podia saber por ese extraño perfume barato de incienso, que ella habia estado ahi; Javier no tiene familia, ya no... y todas esas prostitutas que lo rodeaban, no lo quieren como yo, porque yo; si lo amo.

y Trago ese martini, que supo salado. porque una lagrima de verdadero amor, cayo sobre esa copa.

Dos semanas... Javier desperto. pero no el Javier que ella conocia.


Sangre Aún (Cap 2:3)

Arcano XI: La Justicia

-¿más alto?
Ella se columpiaba grácilmente, elevándose hasta el mismo cielo, el la recibía no con las manos, sino con las ganas que tenia de decirle tantas cosas, pero el impulso le ahogaba el entusiasmo.

-¿me vas a decir que preguntaste? -inquirió de pronto ella-
Javier era muy hábil para desviar los hilos de la conversación, tantas reuniones sociales, no habían resultado en vano.
-yo también pregunte algo, (dijo tímidamente ella).
Era el cabo, Javier sabia que debía atarse a el, para conseguir algo, después de todo, el ya sabia que había preguntado, el lector se lo había confesado. Ambos habían preguntado inequívocamente el uno por el otro.
Balbuceando... por un amigo, salio la justicia. Javier intento mostrar sorpresa -él ya sabia lo que significaba; ella lo estudiaba-
El obtuvo la misma carta seguida de la muerte. Un cambio, para bien; ¿que significaba bien? En esos momentos cuando la conciencia pesaba, Javier se preguntaba por que ella, caminaba con el, y no con su novio.
Javier desvió el tema.
También se desvió de aquel bello parque donde estaban. Caminaron de la mano, sin decirse mas nada. Durante esa tarde, las palabras sobraban.

***

Marcela se hacia cargo de todo, una firma mas acá, revise esto -¿el esta bien doctor?
-sus signos vitales están estables, es cuestión de un día o dos, que el vuelva de la coma.

Javier abrió los ojos.

Sangre Aún (cap 2:1)

-Disculpe, srta. Javier Exequiel Evenegochea Fuentes?
-dejeme ver, mm.. si aqui, esta; habitacion 512 cuidados intensivos.. es Ud, familiar?
-esta conciente?
-permanece en coma.. srta. es Ud. Familiar?
-claro, soy su ..hermana..

La habitacion pulcra y blanca, desentona con el vestido primaveral que lleva Carmille; un Dr. la conduce dandole explicaciones que ella no escucha, pero que asiente automaticamente. Sobre la mesa de velador, no hay ningun rastro, nadie parece haber venido a visitarle. Una maquina da algunos bips cada cierto tiempo; y otra se infla y desinfla al ritmo acompasante del reloj de la pared.
son las 3 de la tarde. Javier lleva 2 dias en coma.
Carmille se siente tonta, que hace ahi? es primera vez que se lo pregunta desde que leyo la noticia en el periodico; busca una silla que arrastra vecina a la cama. Sentada se siente menos tonta, ...quien es este desconocido que respira fragil por esa maquina? De pronto siente ganas de llorar y recuerda que nunca le han gustado los hospitales. Coge en un arrebato la mano de ese hombre; en una mano fuerte y ancha, demasiado grande para un musico, una mano que jamas ha sido golpeada por el sol o el trabajo, una mano fina que nunca la ha acariciado, y eso a Carmille le estremece.
Le incomoda ese velador tan vacio; mira en la habitacion de enfrente; a un anciano, que apenas le sonrie, ella se acerca y lo saluda; le pide permiso, pero el anciano no entiende o mas bien no escucha. Carmille, corta una rosa del bouquet y empieza a hacer muecas que arrancan una risa y luego una tos compulsiva al anciano. Ella se disculpa y sale presurosa.
Deja la flor en el velador de Javier, mira sus ojos cerrados y se va. ella no quiere llorar, al menos no ahi.
Cuando el ascensor se abre, un grupo de libelulas tornasoles irrumpe ajetreadas por el pasillo; Carmille, agacha la cabeza y se hunde por las escaleras.

Marcela, ni siquiera la ve.

Sangre Aún (cap 2: preludio)

Mientras Marcela Aline se delínea los ojos en el espejo del auto; Javier mira distraido.
Sus ojos tristes se reflejan en los brillos contrarios, que pasan tan rapidos como su desesperanza; Marcela, entonces besa sonoramente su mejilla; el voltea y la ve sonriendo travieza y en las manos un labial. Restriega el color rojo de sus pomulos, ...al menos no es su sangre.
-Que te pasa? hace rato vas callado...
-Marcela.. tu? .. tu podrias?
-yo?
-no nada...
...podrias bajar a comprar cigarros?
Mientras Marcela vuelve al auto; guardando en su cartera el paquete de cigarros, resuelve su hermosa cabellera, que agitada por el viento, le da por momentos, el aura de princesa que tanto desea Javier. El dia atardece y el paisaje es hermoso, tanto como para fotografiarse en el, ella detestaba las fotografias; prefiere solamente los paisajes, como el de aquel puente proximo.

El auto enciende las luces y parte raudo; rompe las barreras de contencion y cae.
La cartera de Marcela, toca el suelo, ...aun abierta.

Sangre Aún (cap 1:9)

sed.. tengo mucha sed; por alguna razon mi garganta se ha secado. me siento extraño, intraquilo; mi telefono.. donde esta? sobre la cama, el celular me mira asustado; me precipito sobre el, no hay llamadas perdidas, tampoco mensajes. lo miro y el me devuelve la mirada; espero en vano verlo vibrar; reviso los contactos, luego los mensajes, pero se hayan tan vacios. Otra vez reviso los contactos, me detengo en la "K" pero el nombre que busco no esta, yo mismo le borre hace un tiempo, me detengo sobre marcela aline; marcela.. marcó; el buzon de voz, es domingo, ella lo apaga los domingos, ella esta con su familia.

Marcela aline, debe estar en los brazos de su marido, y yo estoy solo; ella tambien, debe estar en los brazos de otro, y yo sigo solo. pero porque pienso en ella? porque recuerdo sus pequeños senos entre mis manos y su cuerpo tan pequeño apoyado de espaldas contra mi como soliamos dormir? porque extraño tanto su compañia, sera que aun la amo? Marcela no es ella, ninguna es ella, y el tiempo pasa y yo sigo evocandola en pensar; ella pensara alguna vez en mi?

Desde esa vez, alguien me ha vuelto a amar? acaso alguien me ama ahora? Marcela? no ella no sabe amar. Tampoco sabia hacerlo "K" y yo la ame con la fuerza de las olas, con el correr del viento, con la furia de las tormentas con el brillo del sol; y de que sirvio, sirve todo eso, para borrar esta estupidez que siento al pensar en ella... yo lo sabia, sabia que ella no se enamoraba de mi como yo de ella, aun asi segui enloquecido a estrellarme con el mismo muro que veia venir desde tan lejos... "quizas debamos separrnos" dijo ella, yo me levante y le ofreci mi mano, -tomala y empezemos otra vez.. y ella no lo hizo.

reviso mis dibujos... ella es "K" cuantas noches he trabajado en este retrato? 1 semana quizas? mi tecnica es pura, despues de tantos intentos porfin es como era. prendo un cigarro, lo fumo... de pronto me detengo a pensar, porque fumo, si detesto hacerlo... inconcientemente lo acerco a una esquina del dibujo, lentamente empieza a prender.. veo como el fuego consume aquel cuerpo en carboncillo, sus piernas; que me dieron tanto placer, su rostro, que me enseño ternura y emocion.. ojala te vayas para siempre, que estas cenizas se las lleve el viento y no las traiga nunca mas... estoy solo, hace mucho tiempo que lo estoy, aun cuando estabamos juntos...

me cuesta respirar.. me acerco al espejo del baño y este me devuelve una imagen triste y cansada. de mi nariz, un pequeño hilo de sangre empieza a escurrir; de la misma forma que a "K" cuando le di ese golpe. nuestra ultima vez.

Sangre Aún (cap 1:6)

8am, 9am...sabado, domingo?
Marcela Aline se levantaba contrariada, con un fuerte jaqueca y arrastrando el pijama de su marido, que le calzaba enormemente. Avanzo restregandose el rostro hacia la cocina americana; es una hermosa casa, con la mano en cada rincon de un decorador italiano de renombre; todos alaban el gusto de la familia Valdivieso-Araya.
-buenos dias, amor. Preparaba tu desayuno; le dijo afablemente Pablo; con una bandeja en la mano, y una rosa en los dientes, cualquiera le veria tierno; pero para marcela, era el mismo estupido de cada dia; una niña de 12 o 13 años la abrazo sorpresivamente, era Sofia; su hija que viste el uniforme del colegio de monja.
- ah, hijita me siento mal, y acariciandole su cabeza ya peinada y entrenzada; mira complice a su marido, preguntandole con gestos porque se haya despierta.
- Hoy es el acto del sagrado Corazon; Sofia cantara en el coro, no lo olvidaste cierto? a Marcela se le desquajo el semblante. -si, si recuerdo, subo a cambiarme y bajo enseguida.
En la ducha, Marcela Aline siente un relajo; su cuerpo se entibia en recuerdos de la noche anterior, Gloria su amiga; la habia pasado a buscar, cerca de las 3 de la madrugada, y la habia llevado a su casa, era su mentirosa encubierta; -Pablo, voy a pasar a la casa de Gloria a terminar lo de la reunion del Lunes, llego mas tarde -habia dicho a la contestadora- y Pablo, habia desarmado la mesa de 2, con 2 velas y una champagne fria; era su aniversario, no el de matrimonio, pero si, el que celebraban cuando pololeaban, mes a mes.
Mientras Marcela Aline secaba su pelo y cuerpo desnudo frente al enorme espejo de su baño; noto una pequeña marca vampirica en su cuello: Javier -le dije que no hiciera eso, pero ayer estaba cariñoso, ayer javier la deseaba y ella a el. Busco en sus cosmeticos una base de piel; esto servira y sonrio recordando aquel beso.

Sangre Aún (cap 1:5)

El parroco termino el oficio y cerro aquel libro negro que leia, con las manos juntas; dio el ultimo sermon, y en un silencio que a todos incomodo; oyeron el llanto de la viuda y sus tres hijas; los dos hombre miraron a javier esperando una orden, este bajando sus lentes, les hizo un ademan. Cogiendo la soga hicieron descender el ataud a la calida prision de tierra. El grupo se reunio alrededor a la viuda que lastimosamente gemia; y empezaron a descender colina abajo. -Hijo mio, el ira con Dios, no te preocupes -le decia el sacerdote- mientras javier se resistia, impavido, fijo y estatico, como si fuera uno mas de los arboles del campus; ninguna lagrima, ningun adios, ni siquiera uno en silencio... él queria ver como aquellos hombres, luego de arrojar las coronas, cubrian de tierra, haciendo desaparecer para siempre a su hermano: a Hector.

-Señor, mañana, cuando la tierra “fije” vamos a ponemos la lapida; Javier, de su billetera saco un par de billetes de 20 y le tendio uno a cada uno. -gracias patron, va a necesitar algo mas? Sin palabra, les hizo una negativa con el rostro. Asi quedo sólo, sólo con su hermano, realmente sólo, siempre se sintio asi, incluso de niños; desde que murieron sus padres, nunca compartio una navidad, tampoco un cumpleaños, y menos una visita al hospital. Tampoco cuando su cuñada le llamaba; contandole lo mal que auguraban los medicos su enfermedad; pero ahora estaba ahi, y se sentia igual de lejos que siempre. Pero quizo quedarse, quizo estar ahi; ya que no lo estuvo -nunca- en vida.

La tia Mercedez, una señora obesa y entrometida; subio a buscarle. -Javiercito, vamos, te esperan en la recepcion, no puedes quedarte aca, luego se pondra a llover; y arrastrandolo lo llevo al hall donde la familia se hallaba reunida; Javier se dejo tristemente conducir; eran caras que habia visto desde niño, una familia numerosa, pero extraña; todos extraños! excepto la mujer recien entraba y buscaba algun conocido. Era Marcela Aline, le habian avisado y no dudo en ir; con su paso firme y decidido cruzo la habitacion; -Javier estas bien? A pesar del traje negro, la corbata, los lentes, y su carisma que le hacia tan atractivo, se veia sorprendentemente envejecido. La tia Mercedez atajo a Marcela, la llevo a presentar por el grupo y ahi quedo, javier, sólo en medio de la sala, con tanta familia que el sentia inexistente; logro escabullirse para no sentirse estupido; salio afuera y busco el auto de Marcela, estaba abierto, entro en el asiento trasero y como un niño que huye; se escondio ahi.

-Javier! Estabas aca, te busque por horas dentro! Pero a Marcela, la voz le quebro al verlo acurrucado en el asiento, con los ojos fijos mirando el suelo; un sentimiento le sobrecogio y entro por la otra puerta, tomo su cabeza y la apoyo en su seno, empezo a acariciarle la frente y sus mejillas. Se turbo al sentir la falda humeda, pero se resistio a mover; javier lloraba; era la primera vez que lo veia llorar; habia pensado incluso que seria imposible; era demasiado orgulloso para hacerlo; lo que Marcela no sabia, era que ademas de lagrima, javier sangraba.

Sangre Aún (cap 1:3)

- Javier! Contesta!
- Arggg! Detesto cuando hace eso!

Marcela Aline, dio dos vueltas con el telefono en la mano; se paro frente al cuadro de su Living, y lo arrojo con violencia. El telefono golpeo el cuadro que cayo abruptamente; de un impulso le levanto y examino que no estuviese dañado; era un dibujo en grafito; era SU dibujo. Abrazo ese dibujo como si fuera el mismo Javier.

***

Todos los viernes, durante casi un año; estaba aquel extraño; con un café que le duraba toda la tarde; siempre con un libro en la mesa (un libro distinto) y una croquera en las piernas. Fumaba mientras miraba a toda la gente alrededor; aunque, claro; cuando llegabamos nosotras; me miraba solo a mi, y cuando yo lo veia, el me rehuia... aunque por supuesto, la flacuchenta de Gloria, pensaba que la miraba a ella; ja.. y cuando fue a invitarlo; él dijo estar ocupado: si hubiese ido yo, seguramente se habria sentado con nosotras. Ahi estaba cada viernes, y nos preguntabamos como iria vestido hoy; tenia buen gusto; muy buen gusto. Siempre que nos ibamos él se quedaba; hasta que hora se quedaria? Yo pasaba a veces por el café y miraba, pero NO, el NO estaba; seguramente iba, porque yo iba los viernes.

Durante un tiempo, las chicas, le enviaron notas con la mesera; el las leia y se sonrojaba pero nunca se acerco; a veces me miraba, como preguntadome si le habia escrito; le hacia una mueca, y el volvia a su croquera o a su libro: y nos reiamos de Gloria y sus intentos de seduccion. Ese dia me fui antes, porque esperaba una llamada en la oficina; cruze la galeria y corri para coger el ascensor que iba cerrandose y al doblar la pierna para no ser atrapada por las puertas, el taco resfalo y cai de bruces sobre un tipo, que para tomar mi mano, dejo caer sus cosas; Que vergüenza! me hallaba reclinada en el pecho de un desconocido, que me habia asido de la cintura y la mano; levante mis ojos, ruborizados por el tropiezo, cuando descubri que era Él; ahi estabamos por primera vez cerca, respirando el mismo aire, y ninguno atinando a nada.

Recuperando la compostura me endereze pero NO! Mi media habia encajado en el cierre de su bolso; supongo que ahi me quede, con el rubor en las mejillas y el aliento contenido; ..El, se inclino para liberar el cierre; y no pude evitar cerrar los ojos cuando sus dedos tocaron mi pierna; notandolo: me subio la falda con violencia y antes que alcanzara a gritar, me tapo la boca con un beso; no habia sentido jamas aquel extasis, me apoye contra la pared, y cerre los ojos, ...ya era suya...

Nadie llamo al ascensor que llego al tercer sub-suelo. Apoyado y refregandose contra mi, en un beso apasionado; me sostuvo presa, bajandome con una mano medias y calzones; palpe su pantalon; ..no sentia tal nerviosismo, desde los quince (mi primera vez).., baje su cremallera y tome su sexo candente; El levantandome hundio en mi; debi haberle clavado las uñas en la espalda, debi haber gritadoo; pero me senti desfallecer mientras rebosaba de placer. Con que violencia debimos follar; para quedar con la blusa rasgada y su sudor en mi rostro.

Cuando la campanilla del ascensor tintineo, nos separamos! él se arreglo el pantalon, yo arregle mi falda, trate de peinarme; cuando la puerta del primer piso se abrio y una señora con un niño de la mano entro: NO, evito hacerlo, y jalando al niño que ya jugaba con la botonera del ascensor, lo arrastro hacia afuera... reparando en nosotros; nos miro, miro los papeles en el suelo y olfateo el aire; -Degenerados, le oimos decir, mientras cruzabamos una mirada complice y reiamos; La Puerta cerro y le ayude a recoger sus papeles: un dibujo habia escapado de su croquera; mi grupo de amigas en la mesa del café. Avergonzado la cerro y en el segundo piso, cogio mi mano para salir huyendo del ascensor; bajamos como dos adolecentes por la escalera de servicio, desde un lado vimos como la señora se quejaba con un guardia; salimos por una orilla, riendo aun.

La gente pasaba y pasaba. Recorde a mi marido: Dios mio, que habia hecho! -Idiota! Le dije, saliendo disparada y arreglandome el cabello. Me detuve y al voltearme, me tendio el dibujo: le mire: tenia una mirada dulce, como la de un angel, lo tome y guarde en una carpeta, sobrecogida le pregunte: -como te llamas? -Javier (me dijo debilmente) pues bien Javier, -ADIOS, dije remarcando las letras y llendome indignada; aunque realmente iba con una enorme sonrisa en la cara, al llegar a la esquina, me resisti, si, me resisti a mirar atrás, y segui adelante.. con la misma sonrisa ridicula en el rostro.

Sangre Aún (cap 1:1)

-Sr. esta sangrando, le sucede algo?
-Sr. Esta bien? (remeciendome)
-Como? a.. si, es un poco de sangre...
-Como un poco, tiene esa camisa empapada!, dejeme ayudarle, -y sacando un pañuelo, me comprime las naricez, inclinandome hacia atras. Me lleva a un Asiento.
-Porque la gente me ve? -digo tristemente-
-Como dice? A ..pero mirese usted, parece que le hubieran golpeado...
-Quizas lo han hecho, quizas...

El aire fresco entra a borbotones por la ventana del auto, deberia cortarme el cabello; no me deja ver bien hacia adelante; en el asiento del copiloto, la camisa negra, ensangrentada, y el pañuelo de ella, ensangrentado tambien. Durante el rojo, le veo: es muy fino y lleva sus iniciales: CV, pienso en miles de nombres, trato de recordarla pero no puedo; acaso era rubia, quizas morena? cuando el sonar de un claxon me devuelve al verde... 150km, es un buena distancia para pensar. Regreso al anochecer, estaciono frente y cojo la camisa, me detengo frente a la basura: no..., esta camisa es mia, y su sangre tambien.

-..prrr... ..prrr... pr.... -si?-
- Javier, eres tu? estas ahi, dime que si, santo cielo!
- Javier?!
- Quien eres?
- Javier no jueges conmigo, soy yo, donde te has metido este tiempo?
- Javier!
- ..prrrr... ..prrr.. ..prrr...

Dejo el auricular rebotando con su acustica contra el suelo; camino en espiral acariciando los sofas, en mi habitacion me sorprendo; quedo atonito, pasmado y frio. La muralla esta tapizada de hojas; sobre la comoda reparo en una corchetera con forma de pistola; hay tambien algunas cartas sobre ella, las releo.. van dirigidas hacia mi pero no las recuerdo; tampoco recuerdo haberlas clavado a la pared, voy hacia la ventana, necesito algo de luz, despunto las cortinas; los vidrios estan cubiertos de capas de periodicos: que es esto? es mi cuarto? yo lo hice? destruyo todo a mi alrededor, una mesa, la lampara y con el perchero rompo el ventanal, le abro y caigo rendido frente a el; pero ya es de noche, ...la luz que buscaba ya se ha ido, ya se ha ido...

Sangre Aún (Preludio)

Unos ojos tristes; arrepentidos, melancolicos. Toco mi rostro no conciente del reflejo, que me devuelve el espejo; junto agua en mis palmas y dudo en acercarla; no... no debo despertar: aun no. dejo caer mi peso sobre la muralla y siento algo sobre mis labios; solo volteo mi rostro donde alcanzo a ver el borde de la cama, una gota cae sobre mi pecho; es roja y espesa; busco mi reflejo: es sangre. Sangro; no es solo por dentro, ahora tambien: hacia afuera.

Cuando entro en la habitacion la veo recostada. Aun duerme. Me tiendo a su espalda; la luz que entra por el balcon le llega de frente, delineando, esa bella y tersa silueta. Esta desnuda con una sabana que le cubre bajo la cintura; puedo con mi indice, deslizar todo ese perfil a contraluz; tan delicadamente que no despierte. Prefiero deviarme, el techo puede resultar menos doloroso aunque este cayera sobre mi; Siento su sudor en mi piel y las sombras repitiendo una y otra vez aquel frenesi con que nuestros cuerpos se unian y separaban ayer. Una sola caricia en su rostro, despues de un sexo violento, para que ella durmiese agotada de placer; mientras yo, pensaba en ti; ..tan lejos de mi en ese momento.

La inercia me prepara un café, y salgo a respirar ese vaho humeante al balcon. La aurora despunta, pero en mi corazon las nieblas no clarean, sobre un sofa me dejo caer y bebo. No importa quemar mis labios en ese liquido negro, tan negro como mi conciencia. Puedo ver ahora su rostro; infantil soñando en arcoiris; es una niña aun, indecorosa y atrevida, pero niña aun; y abrochandome la camisa en las escaleras, es que deciendo de su edificio y camino por la costa del enaltecido mar. En un puesto de artesania, compro una rosa de madera, y del muelle le arrojo esperando que llege a ti.